jueves, 21 de agosto de 2008

Música de lejos - Y si hablamos de folklore….

El 22 de agosto se conmemora el Día del Folklore Argentino, en honor a Juan Bautista Ambrosetti (1865-1917), considerado “padre de la ciencia folklórica”. Esta fecha coincide con El Día Mundial del Folklore, que se celebra en honor al creador de este vocablo, William Thoms, que quiso con él, nombrar a las costumbres, saberes y expresiones de los pueblos.

En la Argentina, existen distintas manifestaciones folklóricas de acuerdo a las zonas, así tenemos un Folklore cuyano al que se cultiva en San Juan, Mendoza, San Luis y parte de La Rioja; el Folklore pampeano es el que encontramos en Buenos Aires, La Pampa y sur de Córdoba y Santa Fe; el Folklore norteño agrupa los cantos y danzas originarios de Santiago del Estero, norte de Córdoba y Santa Fe, y parte de Tucumán; el Folklore andino o salteño, que involucra los que se cultivan en Salta, Jujuy, La Rioja, norte de Tucumán y Catamarca y, por último, el Folklore correntino o guaraní, propio de Corrientes, norte de Entre Ríos, litoral del Chaco y Formosa y Misiones.

Este es el Emblema del Folklore Argentino y que ha sido aprobado por el Primer Congreso Nacional de Folklore, celebrado en Buenos Aires en el mes de Noviembre de 1949, fue ideado por Rafael Jijena Sánchez, y llevado a la realidad por el pintor Guillermo Buitrago en 1939.

Como el árbol, el folklore hunde sus raíces en la tierra, es decir en la Tradición.

Extiende tres ramas hacia un lado y una hacia el otro. Las primeras representan el pensamiento, el sentimiento y la imaginación del pueblo, y, la cuarta, la obra de sus manos. Una banda envuelve al tronco y a las ramas, con la inscripción: "Que y cómo el pueblo piensa, siente, imagina y obra". Las pocas hojas del árbol expresan la juventud primaveral de la ciencia. Las palomas: la unión de lo espiritual y lo material en el amplio cuadro del folklore.

Los Chalchaleros y los Nocheros - La Nochera



Silvia Duraczek, Curuzú Cuatiá, Corrientes, Argentina

lunes, 18 de agosto de 2008

Olimpiadas. Ayer y Hoy

Si algo tienen los Juegos Olímpicos, se celebren dónde se celebren, es que nos acercan a todos un poquito más. Existen países de los que nos acordamos (en ocasiones nos enteramos de su existencia) de competición en competición, atletas que nacen de un país y compiten por otro (la globalización queda patente, y mucho, en estos casos), etc...

Uno de los casos que ocurre en cada Olimpiada es que nos reunimos, alrededor del televisor, personas de cualquier edad a animar a nuestros deportistas favoritos. Esto era lo que hacíamos ayer unos cuantos de mi familia cuando me di cuenta de que algo más nos unía... La sintonía que utiliza la Televisión Española (TVE) es un gran éxito de un grupo de los 80: Tequila.

Tequila fue un grupo formado por  dos argentinos, Alejo Stivel (voz) y Ariel Rot (guitarra), y tres españoles, Julian Infante (guitarra), Felipe Lipe (bajo) y Manolo Iglesias (batería). Fue una banda mítica durante los años de la transición democrática en España.

Uno de sus grandes éxitos fue Salta, que se convirtió en algo así como un himno para la juventud de entonces. Quizás fue su letra (mezcla de sencillez y rebeldía) su ritmo contagioso o qué se yo... 

En la versión que se usa en las retransmisiones deportivas ha sido "desfigurada" para acoplarle un estribillo nuevo: Salta en Pekín. Pero la canción sigue sonando igual de fresca que cuando apareció por primera vez, en un programa llamado Un, dos, tres... responda otra vez. Dejo aquí la versión original (sin publicidad) de esta canción para que alguno la reconozca y para que otros (los más antiguos) recuerden las modas de aquellos años (algún día tenemos que hablar de este tema).

Tequila. Salta

miércoles, 13 de agosto de 2008

Música de lejos... El Chamamé

Lo que son las cosas...

Gracias a este Blog he conseguido amigos en todos los sitios, cerca de mi casa y alguno un poquito más lejos. Uno de esos amigos cibernéticos es Silvia. Silvia es una persona encantadora que vive al otro lado del Atlántico y que, sin dudarlo, aceptó la invitación que le hice para que nos ilustrara sobre el folklore de su país, Argentina. Dicho y hecho, así que aquí tenemos la primera entrega de lo que espero que sea una colaboración muy interesante entre los dos lados del Océano. Gracias por todo.


El chamamé y sus instrumentos….  

Es un gran honor que Ramón me invite a participar en su blog para que hable del folklore de mi país, la Argentina, que geográficamente hablando se encuentra a miles de kilómetros de Segorbe, pero que gracias a la tecnología nos encontramos todos virtualmente muy cercanos….Pero vayamos a lo nuestro… 

La región donde vivo es la Mesopotamia Argentina, formada por 3 provincias: Corrientes (mi provincia, el Taragüi), Misiones y Entre Ríos. La música que identifica a esta zona del Litoral Argentino es el CHAMAMÉ, que además es una danza… (aunque existen otros ritmos como el valseado, el rasguido doble, la chamarrita). Se canta y se baila al compás de las guitarras y el acordeón (ya sea a piano, botonera o la tradicional “VERDULERA” o de 2 hileras) o bandoneón, instrumentos todos heredados de la cultura europea, que arribaron a estas tierras de manos de los fundadores y de los misioneros jesuitas. Estos últimos, de valiosísimo aporte cultural para los aborígenes guaraníes, muy afectos al arte, ya sea ejecutando instrumentos o como fabricantes de ellos (la misión de Yapeyú, fue famosa por la construcción de órganos de tubos).

El chamamé es el resultado de la unión de dos culturas, la europea y la guaranítica. En sus estrofas se canta al Taragüi y su paisaje, sus montes, ríos y esteros, a la guayna (la mujer amada) y a la Virgen de Itatí, quien se apareciera a los aborígenes en tiempos de la colonia.

Muchos folklorólogos no tienen al chamamé como parte del folklore tradicional argentino y dicen que es una deformación de la polka. Los correntinos sabemos que no es así pues su ritmo de 6/8 es imposible que derive de un 2/4.

Un ejemplo de Chamamé en la canción de Kilómetro 11.


Silvia, Corrientes, Argentina

sábado, 9 de agosto de 2008

Una de cal y una de arena...

Durante estos días mi proyecto de Escuela me ha sido aprobado, de tal modo que tengo que empezar a trabajar de lo lindo...

Por otro lado he sufrido la perdida de un gran amigo, gran músico y mejor persona al que dimos sepultura ayer.

Mi corazón se encuentra con un gran vacío que sólo el tiempo será capaz (si lo consigue) de llenar. Este amigo que era como un padre para mí tocaba el fliscorno y quiero rendirle un homenaje (pequeño para su enorme personalidad) con unas canciones que le gustarán mucho (eso espero) a su hija. 

Que la música llegue hasta donde te encuentres Manolo...
 


lunes, 28 de julio de 2008

Un soplo de aire fresco...

Eso es lo que necesitamos todos de vez en cuando...

Después de estar trabajando en el curso de Informática que os comenté aquí, he comenzado otro proyecto que no se cómo acabará.

Tengo que presentar un proyecto de Dirección de la Escuela de Educandos de la Sociedad Musical de mi pueblo (a la que volví después de muchos años) y me he pasado las horas intentando encontrar la fórmula para que las cosas funcionen: en la actualidad tenemos un número muy bajo de alumnado y tenemos que dar un giro de 180º para que empiece a rodar...

Es curioso lo que ha cambiado el universo de la Educación Musical desde que yo comencé hasta nuestros días. Han aparecido un sinfín de nuevos libros y teorías, pero al final lo importante es que el alumnado disfrute haciendo música. Alguno de vosotros sabía lo que estaba tramando, muchas gracias Adriana por tus sabias palabras, pero la mayor parte del tiempo que estoy sin escribir la he pasado buscando información en esta Red de Redes. 

En fin, espero que el proyecto vaya adelante, ya os lo comentaré, y que pueda decir bien alto que soy uno de los responsables de que algún niño/a comience a apreciar la música.

Para todos aquellos que nos preocupamos, en ocasiones demasiado, por casi todo... Don´t worry, be happy

viernes, 11 de julio de 2008

Hace calor...


Supongo que aquellos que tengan aire acondicionado en su casa estarán leyendo esto muy fresquitos. Pero en mi pueblo hace mucho calor, tanto que no dan ganas de acercarse al ordenador para nada.

Pero el trabajo manda y he tenido que terminar un Curso sobre Sibelius (que podéis ver en el lateral) para unas jornadas de Informática musical que tengo del 22 al 26 de este tórrido mes de Julio en mi pueblo: Segorbe (Castellón). 

Me consuela saber que esas jornadas las tendré en un local con aire acondicionado (al menos el año pasado así era) y podré explicar a mis alumnos las ventajas del uso de un ordenador para hacer algo tan artístico como la música.

Siempre me he preguntado que es lo que hacía un músico (Arte por excelencia) trabajando con ordenadores (Desastre por excelencia), pero alguien tenía que ser de los que mezclaran conceptos tan antagónicos (según algunos) o tan complementarios (según otros). Desde aquí quiero invitar a todos mis lectores a esta serie de Cursos que realizo durante el verano, para que podamos compartir la idea del uso de ordenadores como medio para llegar a un fin. Si alguien está interesado en aprender un poco más puede empezar por los materiales que tengo aquí y que poco a poco se irán incrementado con nuevos programas informáticos.

Y para terminar, tengo la costumbre de dejar algún regalo musical para mis alumnos (al fin y al cabo este blog nació como medio de comunicación con ellos) y he elegido una canción que dice así:

Arde la calle al sol de poniente, 
hay tribus ocultas cerca del río 
esperando que, 
caiga la noche, 
Hace falta valor, hace falta valor, 
ven a la escuela de calor. 

Sé lo que tengo que hacer para conseguir 
que tú estés loco por mí. 
Ven a mi lado y comprueba el tejido 
mas cuida esas manos, chico. 

Esa paloma sobrevuela el peligro, 
aprendió en una escuela de calor. 

Hace falta valor, hace falta valor, 
Ven a la escuela de calor. 

Vas por ahí sin prestar atención 
y cae sobre ti una maldición. 
En las piscinas privadas las chicas 
desnudan sus cuerpos al sol. 

No des un paso, no des un mal paso, 
esto es una escuela de calor. 

Hace falta valor, hace falta valor, 
ven a la escuela de calor. 

Deja que me acerque, 
deja que me acerque a ti, 
quiero vivir del aire, 
quiero salir de aquí 

Arde la calle al sol de poniente, 
hay tribus ocultas cerca del río 
esperando que caiga la noche estoy, 
Hace falta valor, hace falta valor, 
ven a la escuela de calor. 

Radio Futura. 1989

sábado, 5 de julio de 2008

Contra el calor...

Estos días de intenso calor (cuando llegue el frío cambiaremos el discurso, pero seguiremos quejándonos), podemos combatirlos con algún que otro "artefacto". Aunque muchos piensen que el abanico es algo muy español tenemos que rendirnos a la evidencia. 

En el siglo XVIII se empieza a considerar a España como uno de los máximos productores de este artilugio, teniendo en la actualidad las principales empresas en la localidad valenciana de Aldaya.

¿Y esto a que viene? ¿Cuál es la relación con la música? Muy sencillo. Acordándome de este invento me ha venido a la mente un grupo de los años 80-90. Su nombre "locomía". Como elemento artístico utilizaban unos grandes abanicos con los que realizaban su coreografía. Además de estos abanicos vestían con grandes hombreras, zapatos con grandes punteras y unos trajes repletos de adornos.

Mis alumnos no los conocen así que dejo aquí una muestra de su buen hacer en los años 80, pues en el 2007 se volvió a formar el grupo, después de usar una de sus canciones para un anuncio, aunque el éxito ya no fue el mismo.